La red es un elemento esencial de la pista de pádel y su configuración responde a normas muy concretas. Lo que parece una “curva” o una ligera caída en el centro no es un defecto: es la forma en que la red debe quedar según el Reglamento de Juego de la Federación Internacional de Pádel, por razones de juego, seguridad y durabilidad.
Medidas reglamentarias (lo objetivo)
Según la FIP, las características obligatorias de la red son:
- Longitud: 10 metros (ocupa todo el ancho interior de la pista).
- Altura en el centro: 0,88 m.
- Altura en los extremos: hasta 0,92 m (con una tolerancia máxima de 0,005 m).
- Cable metálico superior: metálico, con un diámetro máximo 0,01 m.
- Postes: los extremos del cable se fijan a postes laterales cuya altura máxima es 1,05 m (o a la propia estructura que haga esa función). Las caras exteriores de los postes pueden ser de sección circular o cuadrada, pero tendrán sus aristas redondeadas.
- Banda superior: fondo blanco de entre 5,0 y 6,3 cm; puede llevar una faja publicitaria adicional que no supere los 9,0 cm.
- Material de la red: hilos de fibras sintéticas; el ancho de malla debe ser lo bastante reducido para evitar que la pelota pase a través.
La red debe quedar totalmente extendida de manera que ocupe completamente todo el espacio entre los postes y la superficie de la pista, no dejando ningún espacio entre los extremos de la red y los postes, no obstante, no debe de estar tensa.
¿Por qué la red ‘cae’ en el centro y no queda totalmente recta?
En la actualidad es habitual encontrarse con redes tensas y rectas en pistas de muchos clubes, lo cierto es que hay razones normativas y técnicas que explican la ligera curvatura:
La red no debe estar tensa
El reglamento indica expresamente que la red debe ocupar el espacio entre los postes, pero no debe tensarse en exceso. Esto provoca de forma natural una ligera curvatura.
La diferencia de altura es obligatoria
La altura central (0,88 m) es sensiblemente inferior a la de los extremos (0,92 m). Esto obliga a que el cable adopte una forma descendente hacia el centro, creando la caída característica de cualquier red reglamentaria.
Seguridad de los jugadores/as
Una red extremadamente rígida transmitiría golpes de la pelota o tirones directamente al poste, pudiendo causar roturas del sistema de sujeción o riesgos para los jugadores.
La flexión moderada protege tanto a la estructura como a quienes compiten.
Mejor comportamiento del rebote
Una red con algo de flexibilidad y la banda superior bien plegada garantizan un rebote más previsible y homogéneo de la pelota; una red totalmente rígida podría alterar el juego.

Detalles técnicos que sí afectan a la forma de la red
Todo lo siguiente influye en la curvatura y estabilidad:
- El cable metálico: su diámetro máximo (0,01 m) y su tensión condicionan la forma.
- Los postes y su altura máxima: determinan cómo se ancla el cable y cómo “cuelga” la red.
- La banda blanca: añade peso en el borde superior y define visualmente la línea superior.
- La tolerancia: la diferencia de alturas y la tolerancia de 0,005 m obligan a un ajuste milimétrico.
- El estado del tejido: aunque la normativa no exige una textura concreta, la red debe mantenerse en buen estado y sin deformaciones.
Qué ocurre si la red está mal ajustada
Cuando está demasiado tensa:
- La altura central puede quedar por encima o por debajo de los 0,88 m.
- Se incrementa el riesgo de rotura del cable o el tensor.
- El rebote de la pelota se vuelve más agresivo y menos predecible.
- Se incumple la normativa FIP.
Cuando está demasiado floja:
- Puede perder la verticalidad adecuada.
- Puede aparecer un desnivel excesivo o huecos en los extremos.
- La jugabilidad se deteriora y la pista puede no considerarse apta para competición.
Recomendaciones para clubes y responsables de instalaciones
- Medir con regularidad la altura del centro (0,88 m) y de los laterales (hasta 0,92 m).
- Revisar el sistema de tensión, asegurando que no se suelte ni genere riesgos.
- Comprobar que no existan huecos entre la red y los postes.
- Mantener la banda superior en buen estado, sin desgaste ni pliegues incorrectos.
- Sustituir la red si el tejido está deformado o ya no mantiene estabilidad.