La red es un elemento esencial de la pista de pádel y su configuración responde a normas muy concretas. Lo que parece una “curva” o una ligera caída en el centro no es un defecto: es la forma en que la red debe quedar según el Reglamento de Juego de la Federación Internacional de Pádel, por razones de juego, seguridad y durabilidad.

Según la FIP, las características obligatorias de la red son:

La red debe quedar totalmente extendida de manera que ocupe completamente todo el espacio entre los postes y la superficie de la pista, no dejando ningún espacio entre los extremos de la red y los postes, no obstante, no debe de estar tensa.

En la actualidad es habitual encontrarse con redes tensas y rectas en pistas de muchos clubes, lo cierto es que hay razones normativas y técnicas que explican la ligera curvatura:

El reglamento indica expresamente que la red debe ocupar el espacio entre los postes, pero no debe tensarse en exceso. Esto provoca de forma natural una ligera curvatura.

La altura central (0,88 m) es sensiblemente inferior a la de los extremos (0,92 m). Esto obliga a que el cable adopte una forma descendente hacia el centro, creando la caída característica de cualquier red reglamentaria.

Una red extremadamente rígida transmitiría golpes de la pelota o tirones directamente al poste, pudiendo causar roturas del sistema de sujeción o riesgos para los jugadores.
La flexión moderada protege tanto a la estructura como a quienes compiten.

Una red con algo de flexibilidad y la banda superior bien plegada garantizan un rebote más previsible y homogéneo de la pelota; una red totalmente rígida podría alterar el juego.

Todo lo siguiente influye en la curvatura y estabilidad:

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