Que una pala se rompa en mitad de un punto no es tan raro: impactos contra el cristal, golpes contra el suelo o con la pala del compañero, roces continuos con la malla o un remate descentrado pueden partir el marco o desprender partes del núcleo.

La pregunta es inevitable: ¿qué dice realmente el reglamento del pádel cuando tu pala se rompe durante el juego?

La normativa es clara: si la pala se rompe durante un punto, el jugador puede seguir jugando ese punto y terminarlo con normalidad.

El reglamento de la FIP no exige detener el juego ni considera la pala rota como un elemento irregular inmediato.
Mientras no afecte a la seguridad ni interfiera en la jugada, el punto continúa.

👉 Esto significa que si tu pala se rompe al golpear, puedes devolver la pelota, continuar el intercambio e incluso ganar el punto.

Hay un matiz importantísimo: no puedes seguir jugando si la pala rota supone un riesgo para cualquier jugador.

Esto ocurre cuando:

En este caso, el árbitro (o los jugadores/as) debe detener el punto inmediatamente y el jugador está obligado a cambiar de pala.

Si el jugador insiste en seguir jugando con una pala peligrosa, puede ser sancionado por conducta antideportiva.

Independientemente de que se haya podido terminar el punto o no, el jugador debe cambiar su pala para continuar el partido.

La pala rota no puede seguir usándose si:

Tras el punto, si la pala está dañada o deja de cumplir las especificaciones reglamentarias, el jugador debe sustituirla. El árbitro puede exigir el cambio si considera que la pala supone un riesgo para cualquier jugador.

Sí, pero solo en casos extremos.

Un jugador puede ser descalificado o recibir sanciones progresivas si:

No se sanciona la pala rota en sí…

👉 Se sanciona el riesgo o la conducta antideportiva asociada.

Si el golpe accidental del rival provoca la rotura, el punto no se repite.

Solo se repetirá si el incidente afecta a la continuidad del juego de forma inevitable (por ejemplo, un trozo de pala invade el campo contrario y altera la jugada).

En cualquier caso, tras el incidente, el jugador podrá cambiar de pala sin penalización.

Si tu pala se rompe durante un punto, puedes seguir jugando, siempre que no exista riesgo para nadie.
Pero una vez finalizado el intercambio, la normativa obliga a cambiarla si no está en perfecto estado.

La seguridad es prioritaria:

👉 una pala rota no es motivo de sanción, salvo cuando ponga en peligro el juego o el comportamiento del jugador sea antideportivo.

Así lo recoge el reglamento, y así debe aplicarse en cualquier competición federada.

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